lunes, 9 de abril de 2012

Días con sorpresa...

El rubor ya rozaba levemente sus mejillas...
No pudo contener la sonrisa cuando llegó al final...
Permaneció delante tanto tiempo como pudo, sonriendo, feliz y achinando los ojos...
De pronto dejó de ser todo rojo, olvidó su día, su nefasto día, ese día cuesta arriba, como si se huebiera despertado de nuevo en el mismo maldito lunes, como el día de la marmota...
De pronto ya no hubo marmota... solo él y eso la hizo feliz.

Y es que cree que... cree que le...