Y no volvió a ser... por lo menos algo parecido, pero no igual...
Se rompió, no se si por dentro, no se si por fuera...
Y volvió entonces durante esa noche el dolor en el pecho, la quemazón de la piel, el arder de mis poros...
Fue otra vez cuando noté el corazón golpear mis costillas, como reventaba mis sienes... podia notarlo hasta en mis pupilas...
Durante esa noche no volví a sentirme capaz de reir, no me volví a sentir capaz de comportarme como antes lo hacía...
Y fue entonces, solo por esa vez cuando volví a escribir de forma autocompasiva que tanto odio de mi...
Volvió esa personita pequeña, que hace tanto dejé atrás...
Se rompió, no se si por dentro, no se si por fuera...
Y volvió entonces durante esa noche el dolor en el pecho, la quemazón de la piel, el arder de mis poros...
Fue otra vez cuando noté el corazón golpear mis costillas, como reventaba mis sienes... podia notarlo hasta en mis pupilas...
Durante esa noche no volví a sentirme capaz de reir, no me volví a sentir capaz de comportarme como antes lo hacía...
Y fue entonces, solo por esa vez cuando volví a escribir de forma autocompasiva que tanto odio de mi...
Volvió esa personita pequeña, que hace tanto dejé atrás...
Volví a sentirme con las alas atrofiadas, sin capacidad de vuelo...
Otra vez pequeña, con la media luna de sonrisa, el ceño fruncido y los ojos tristes mirando de nuevo mi conocido y poco añorado vacio, ese que tantas horas era capaz de mirar antes... Ese que tantos días me hizo perder la noción del tiempo...
Poco inspirada... los meses se me hacen menos eternos, pero tengo ganas ya de saber que pasará...
Tengo ganas de saber si nos tocaremos con las pestañas...
Tengo ganas de saber si volveran a caer plumas por mi habitación, si me desenvolverás como un regalo...
A pesar de todo sigo sintiendome afortunada.
Afortunada, afortunada, afortunada... y me lo repito cada día porque nunca más he de olvidarlo.
Otra vez pequeña, con la media luna de sonrisa, el ceño fruncido y los ojos tristes mirando de nuevo mi conocido y poco añorado vacio, ese que tantas horas era capaz de mirar antes... Ese que tantos días me hizo perder la noción del tiempo...
Poco inspirada... los meses se me hacen menos eternos, pero tengo ganas ya de saber que pasará...
Tengo ganas de saber si nos tocaremos con las pestañas...
Tengo ganas de saber si volveran a caer plumas por mi habitación, si me desenvolverás como un regalo...
A pesar de todo sigo sintiendome afortunada.
Afortunada, afortunada, afortunada... y me lo repito cada día porque nunca más he de olvidarlo.

